Maldad de la conducta: tal como refleja la historia de Caín y Abel, pone de manifiesto tanto la maldad de los actos como la mala disposición del corazón, distinguiendo entre agresores según la responsabilidad atribuida al daño causado. Balduzzi, M. (2017). Psicología de la Maldad. Cómo todos podemos ser Caín.
